
El Cautivo
CAUTÍVAME CON TU BENDICIÓN
(10.10.26)
Dios ha mostrado a cada generación el mismo amor fiel, paciente e incondicional. Un amor que no depende de nuestros méritos, sino de Su propia naturaleza. Y ese amor que recibimos de Él estamos llamados a compartirlo con los demás.
Jesús nos dejó un mandamiento que resume cómo debe reconocerse a quienes le siguen:
“Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.”
Juan 13:34 (RVR1960)
La medida del amor cristiano no es simplemente amar cuando resulta fácil, cuando somos correspondidos o cuando los demás piensan como nosotros.
Jesús dijo: “como yo os he amado”.
Él nos amó con paciencia.
Nos amó con misericordia.
Nos amó perdonando.
Nos amó sirviendo.
Y nos amó hasta entregar Su vida por nosotros.
Por eso, cada encuentro de hoy puede convertirse en una oportunidad para hacer visible el amor de Dios.
* Que hoy puedas amar incluso cuando amar requiera paciencia.
* Que tus palabras transmitan gracia, esperanza y misericordia.
* Que tus acciones reflejen el mismo amor que Cristo ha derramado sobre tu vida.
* Que alguien pueda acercarse un poco más a Jesús simplemente por la manera en que tú le trates.
La Escritura también nos recuerda:
“Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros.”
1 Juan 4:11 (RVR1960)
El Cautivo (www.cautivo.info) te recuerda que hemos sido amados para amar.
No necesitas realizar grandes obras para reflejar a Cristo. A veces Su amor se manifiesta en escuchar, perdonar, acompañar, servir, animar o simplemente estar presente cuando alguien lo necesita.
Hoy, sábado 10 de octubre, deja que tu vida sea un reflejo del amor de Dios actuando en el mundo.
Que cuando alguien se encuentre contigo, pueda percibir un poco del amor de Jesús.
Que Dios te bendiga!!!
https://youtu.be/WUNgX09rGD0?is=QjAkFvY3NHK9MlEg
Canal de Youtube de El Cautivo
(Vídeos de El Cautivo y playlist de las bendiciones diarias del Cautivo junto con otros playlists y publicaciones)
https://www.youtube.com/@cautivo2024
(Apocalipsis, 19:11)
«Entonces vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero… Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino fino, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos.»