
El Cautivo
CAUTÍVAME CON TU BENDICIÓN
(19.08.26)
Hay días en los que servir, ayudar o amar resulta sencillo. Pero también hay momentos en los que el cansancio, la decepción o la falta de reconocimiento pueden hacernos pensar que nuestros esfuerzos no sirven de nada.
La Palabra de Dios nos anima:
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”
Gálatas 6:9 (RVR1960)
Dios ve cada gesto de amor, cada palabra de ánimo, cada ayuda ofrecida y cada acto de servicio realizado con un corazón sincero. Puede que muchas veces nadie lo reconozca, pero para Dios nada de lo que hacemos por amor es insignificante.
Seguir a Jesús significa aprender a amar incluso cuando no tenemos ganas, servir aunque estemos cansados y permanecer fieles aunque todavía no veamos los frutos.
Jesús nos recuerda:
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.”
Mateo 5:16 (RVR1960)
* Que hoy Dios renueve tus fuerzas para continuar haciendo el bien.
* Que te conceda constancia para servir sin esperar reconocimiento.
* Que tus palabras, decisiones y acciones reflejen cada día más el carácter de Jesús.
* Que, a través de tu vida, otras personas puedan acercarse un poco más a Dios.
El Cautivo (www.cautivo.info) te recuerda que ninguna obra hecha con amor es inútil delante de Dios. No te canses, no desmayes y continúa sembrando el bien. A su tiempo, Dios hará brotar el fruto.
Hoy, miércoles 19 de agosto, es un buen día para amar un poco más, servir un poco más y permitir que Cristo sea visible a través de nuestra vida.
Que Dios te bendiga!!!
https://youtu.be/qJWYxsTmTYw?is=jTPLzLlwuogl-4U0
Canal de Youtube de El Cautivo
(Vídeos de El Cautivo y playlist de las bendiciones diarias del Cautivo junto con otros playlists y publicaciones)
https://www.youtube.com/@cautivo2024
(Apocalipsis, 19:11)
«Entonces vi el cielo abierto, y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero… Y los ejércitos celestiales, vestidos de lino fino, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos.»